Casa Leotta – Pinsa sin gluten en Bilbao

Casa Leotta es una pinsería con opciones sin gluten en Bilbao. Por lo tanto, los celiacos que vayan a este restaurante no comerán pizza, porque no es pizza, ¡es PINSA!

Y os preguntaréis… ¿Qué diferencia hay entre una pizza y una pinsa? La verdad que yo no soy una experta para contároslo al detalle pero, en la web de Casa Leotta lo explican muy bien.

Aún así, en resumidas cuentas, comentan que, la Pinsa Romana es una versión moderna de la pizza y que se ha popularizado mucho en las ciudades de Roma y Nueva York. Su masa es más ligera y digestiva que la de la pizza tradicional, ya que está muy hidratada y, por eso, necesita una doble cocción. Las Pinsas convencionales se elaboran con un mix de harinas de trigo, arroz y soja (por su valor proteico); obviamente, la versión para celiacos es sin gluten.

Como os podréis imaginar, Casa Leotta es un restaurante de comida italiana, que utiliza productos de gran calidad y directamente traídos desde Italia. Su especialidad son las pinsas, aunque también ofrecen platos de pasta. Y, por supuesto, también sin gluten. Toda la carta se puede versionar sin gluten, a excepción de las Lasagnas. Además, están asesorados por EZE (Asociación de Celiacos de Euskadi), por lo que no hay riesgo de contaminación cruzada, ya que todos los platos sin gluten se elaboran con muchísimo cuidado. Sin embargo, el único “contra” es que las pinsas sin gluten tienen un suplemento de 1,50€ (creo que los platos de pasta también).

He de decir que, llegamos a este restaurante de casualidad. Nuestro plan era ir a un nuevo restaurante de Bilbao pero, al ser sábado, estaba lleno y no pudimos ir. Por lo que fuimos a otro… ¡tampoco tuvimos suerte! Pues nada… miramos el listado de sitios que yo tenía apuntado y, Casa Leotta era el que nos quedaba más cerca. La verdad que nos dirigimos ya con la idea de que ese día cenaríamos cualquier cosa en el hotel. Al llegar, nos preguntaron si teníamos reserva pero, como éramos solo dos personas, enseguida nos hicieron un hueco. ¡Vivan las casualidades! Porque ya os adelanto que ¡comimos divinamente!

Pues bien, tras estar un buen rato indecisa sin saber qué pinsa escoger… Después de pedirla, nos recibieron con un aperitivo. Un detallazo, la verdad. Nos sirvieron un plato con Bresaola italiana, acompañada de unas regañás sin gluten. La bresaola es un embutido que proviene de la carne de ternera. ¡Estaba buenísimo!

Yo no paraba de ver las pinsas con gluten que iban desfilando por el restaurante y me preguntaba cómo sería la sin gluten, esperando algo que no tuviera nada que ver. Pues ¡llegó la esperada pinsa! Me quedé alucinada cuando vi el tamaño y la buena pinta que tenía. Además, le pregunté al camarero, hasta tres veces, de si estaba seguro de que era sin gluten. Él se reía y me decía: “sí, es sin gluten”. Creo que habrá vivido tantas veces la misma situación con otrxs clientes celiacxs… ¡jajaja!

Me pedí la Pinsa El Capitán, elaborada con mozzarella, pecorino trufado, mortadella bolognesa y stracciatella. Bueno, creo que poco puedo decir, ya la veis en la foto… la masa y el sabor de la pinsa era ¡espectacular! ¡Me encantó! También, la calidad de sus ingredientes, que se notaban en cada bocado.

He de reconocer que, me costó acabármela, aunque la disfruté mucho. Creo que nos tendríamos que haber cogido una para compartir, pero bueno, eso va según cada uno. En el establecimiento la gente se iba cogiendo varias y las iban compartiendo entre los comensales pero como yo tenía dudas de cómo serían las pinsas sin gluten… pues no quise que mi pareja también se viera obligado a comerla. Ahora, ya sabiendo lo estupendas que son, compartiríamos sin ninguna duda una pinsa sin gluten. De hecho, a él le gustó más la mía. ¡jejeje!

Por supuesto, no nos podíamos ir sin probar el postre… No les quedaba Tiramisú sin gluten, así que me decanté por otro postre italiano: la Panna Cotta.

Mi pareja, se pidió un Mousse de chocolate y naranja; hecho con chocolate, naranja y caramelo. Como los postres ya los tienen elaborados, no les quedaban para servir en el restaurante, por lo que nos ofrecieron los que ya tenían preparados para el servicio a domicilio (de ahí que en la foto se vea en ese envase). Desde luego, la foto no le hace justicia al postre, ya que al tener diferentes capas, en ese envase no se aprecia bien, pero nos gustó mucho. ¡Estaba muy bueno!

Como os he comentado, fuimos al restaurante que tienen en la ciudad de Bilbao, pero me comentaron que tienen otro establecimiento en Getxo, en el que también hacen comida para celiacos con el mismo protocolo que en el de Bilbao. Así que, si visitáis el precioso municipio de Getxo, ya sabéis dónde ir a comer o cenar.

Bueno, ahora, solo os queda ir y disfrutar de una buena pinsa. 😉 Espero que os haya gustado el post.


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